Tenía mucho tiempo sin ir al Casco, y una de mis grandes sorpresas sin duda fue La Rana Dorada, me encanta su nueva ubicación y ambiente, ha sido un gran acierto! Las paredes tipo piedra y madera lo hacen muy acogedor y con ese aspecto a taberna, muy buena estructura. Mi único comentario negativo es el hecho que solo tenga un baño compartido entre hombres y mujeres... Se hace tedioso esperar la fila para entrar. Las cervezas divinas, recomiendo tomar la de Maracuja que se encuentra en temporada.

