Usualmente no calificaría a una heladería donde solo pare a comer un helado. Sin embargo, la atención que recibida merece compartirla. Muy atentos y amigables, los jóvenes que atienden se les nota que están en lo que les gusta. Atienden con energía y con muchas ganas. Eso hizo del helado de VSweet que me comí una grata experiencia. Volveré! Felicidades muchachos.
