La comida es regular, el servicio es lo más lento e ineficiente que he experimentado en Panamá. El lugar es pequeño para la cantidad de mesas y el volumen de la música es demasiado alto. Tienen claramente menos cocineros de los necesarios. Dos horas nos tomó comenzar a comer tras llegar. No tenían cerveza nacional ni te frío. Una pena. Los precios muy altos para lo que se recibe. No volveremos.
