Devolví mi lasaña por estar fría, cuando pido la cuenta me la incluyen, al preguntar me dicen que la podían calentar. Le dije que ya todos habían terminado de comer y no la quería. Me hicieron esperar la cuenta y al traerla para mi sorpresa por instrucciones de la encargada lo que hicieron fue prorratear el pedazo de lasaña que había probado. Que poca altura y falta de cache... Al salir le di las gracias por invitarme a no regresar. Las lasañas de los otros comensales estaban calientes pero secas, debe ser que la salsa les sale muy cara.
