La comida es exquisita (las pastas y las carnes están espectaculares), la atención impecable, pero salí con más hambre de con la que entré. Es como muy elegante y todo lo demás, pero hay que tener el estómago de un colibrí para salir bien.
La comida es exquisita (las pastas y las carnes están espectaculares), la atención impecable, pero salí con más hambre de con la que entré. Es como muy elegante y todo lo demás, pero hay que tener el estómago de un colibrí para salir bien.
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