Visite este restaurante el fin de semana con mi familia, ordene una cerveza que me pareció un poco amarga al principio, pensé que era porque no estaba muy fría; para mi sorpresa, la cerveza había expirado el 27 de octubre de 2011. Al informar al Mesero, retira la botella y al regreso, me indica que revisaron las otras botellas y son validas hasta el 2013. Y entonces? No me cobran la cerveza y solo me dicen disculpe. Es de humanos equivocarse pero no me agrado el manejo que se le dio a este caso. Sugiero tener mejor control de calidad para evitar situaciones como la que experimente.
