Excelente ambiente al borde del mar, con una brisa exquisita. El servicio muy bueno, muy amables todos. El primer plato que probamos fue el carpaccio de pulpo, con naranja y kiwi, quemes un plato muy fresco y excelente para compartir. De entrada Linguini a l'aragosta y la coiba sobre cama de pistacho. La coiba se destacó por encima de todos. La carta de vinos ofrece buena selección de vinos europeos y americanos. En resumen, es un restaurant altamente recomendable. Te sellan los tickets de estacionamiento.
