Es el mejor restaurante de comida Hindú en Panamá. Comida deliciosa, buena atención, tienen el cuidado de preguntarte el nivel de picante en la comida. Te contestan con amabilidad cualquier duda con las opciones en el menú. Algo caro pero el precio se justifica con la excelente calidad. Un poco de problemas para estacionarse cuando está lleno, pero totalmente recomendado.
