Cada vez que pasaba al frente de este restaurante me daba curiosidad, hasta que una tarde decidí llegar. Las hamburguesas que pedimos estaban aceptablemente buenas, pero mejor estaba el ambiente pues sentí que estaba en una fiesta en casa de alguien a la orilla del mar. Si pudiera hacer el mejor restaurante casual de Hamburguesas en la ciudad, pondria el menú y el sabor del otro restaurante de hamburgesas (FR) que está en la esquina cercana más el ambiente de Antiburguer y Voila!!!

