No hay nada mejor que ir a un restaurante, donde la atención que te brinden sea inolvidable, por que eso hace que regreses, además de la comida que esta muy deliciosa sobre todo en el desayuno, la atención del señor Raúl fue maravillosa, rápida, eficiete y con una actitud tan positiva, qué me sorprendió, a pesar de no ser de aquellos que a menudo atienden, si no capitán de servicio, solo por su amabilidad y rapidez, regreso, el desayuno típico panameño me encanto, muy recomendado.
