Es un restaurante con una exquisita cocina asiática, con productos frescos y de muy buena calidad. La atención es excelente y los platillos son preparados en el momento. Las entradas son de buen tamaño y no pecan de tacaños como está ocurriendo en muchos restaurantes de Panamá. Por ser un local pequeño, las mesas están un poco cercas unas de otras pero aún así es aceptablemente cómodo si se busca un ambiente informal.


