Eramos cuatro personas, nos comimos unas cuatro entradas más tomamos dos botellas de vino Rioja con el fin de picar y charlar. Es muy difícil decir cual estaba mejor, si el pulpo, las brochetas mixtas, la chistorra o los camarones al ajillo. Todo estaba muy bueno pero lo mejor es que te hace sentir que estás en cualquier buen restaurante típico de Madrid. La atención excelente, el ambiente muy bueno, sin duda se repetirá unas cuantas veces...
