Hace años somos clientes de Siete Mares, y siempre hemos quedado satisfechos con su comida, la atención y el ambiente. La especialidad son los mariscos. La entrada de mixto de mariscos es deliciosa. Así como la corvina 7 mares, el bacalao y la langosta en salsa de mantequilla. Tienen un bar, así que se puede pedir cualquier tipo de bebida. Tienen una buena carta de vinos. Y una buena selección de postres, que pasan en un carrito, y están a la vista. El ambiente es clásico y romántico, ya que cuenta con música de piano, donde podemos escuchar hermosos boleros. Lo recomiendo.
