Es un lugar relajado y 100% español! Como una pequeña taberna con mucho movimiento. Pedimos únicamente entradas que estaban divinas. Pedimos las croquetas de jamón ibérico, las chistorras, gambas al ajillo, pimientos de padron y el pulpo al ajillo. DIVINO TODO pero eso si... un poco grasoso. También recomendamos pedir el vino “Con Dos Huevos” (de la casa) y el pan con mantequilla de ajo. La atención en excelente. Atendido por el propio dueño y chef Alejandro. 🙌🏻




