Es un restaurante pequeño, con muy buena atención, el ambiente es agradable, íntimo, tienen un extenso menú, la comida es buena, lo mejor de todo es el picante... picantemente delicioso. Lo que les pediría es que inviertan un poquito en ventilación, porque al entrar lo único que se siente es el olor a curry que tratan de camuflar con incienso, entonces ni un olor ni el otro es agradable al olfato.
