El lugar está muy bonito y con buen ambiente, más no tienen sillas para niños, fue sumamente incómodo con nuestro hijo de año y medio. La atención muy buena. El puerco en los tacos estaba bueno pero muy dulce para mi gusto, los buns de camarones deliciosos, el cochinillo con buen sabor pero seco, la entraña buena pero nada del otro mundo. El pure de papas muy bueno. En general regresaría por el ambiente a tomarme unos tragos y entradas, más no por los platos fuertes.
