Reservamos un salón para un bautizo. Éramos 60 personas. El aire estaba dañado así que nos pasaron para el área de abajo. Éramos alrededor de 10 mesas. La comida la entregaron literalmente 2 horas y media luego de haber hecho el pedido. Mi mesa fue la última a la cual trajeron la comida, en el tiempo record de 3 horas. Inicialmente pensé que querían sacar la comida de todas las mesas a la vez, pero no fue así. La iban trayendo en el orden que pidieron. Las personas que llegaron a la vez con nosotros tuvieron su comida en 30 minutos. No puedo creer que nos hayan atendido de esa forma, habiendo reservado el área. Para colmo, nadie aceptó la culpa, todos los meseros dijeron que éramos muchos. Qué ridículos. O sea que ese restaurante no puede atender 15-20 mesas a la vez. No vuelvo nunca y no lo recomiendo. Fue una cuenta de casi $1,000 y no tuvieron ninguna consideración con nosotros.
