La comida está muy buena, recomiendo pedir la mesa libanesa para que puedas degustar de todo un poco. El gran problema fue el servicio, tardaron mucho en tomar el pedido y traer la comida. Se notaba que estaban faltos de personal porque los meseros no paraban de correr (haciendo un ambiente agitado), una lástima tan deficiente servicio porque la comida es buena. En su desorden, nos trajeron las carnes que vienen en la mesa libanesa 15 min después de la demás comida. También está complicado el parking, hay unas obras en la calle que complican conseguir un puesto si no tuviste la suerte de estacionar frente al local.




