Fuimos a cenar con mi esposo sábado por la noche, debo decir que este lugar nos impresionó, toda la comida esta deliciosa, la pizza tenía masa delgada y crujiente, sin mucha salsa y con una proporción grande de queso e ingredientes, buenísima!!! El servicio también muy bueno, el dueño muy atento y pendiente a todo. El lugar es un poco pequeño pero acogedor, la distribución también ayuda a no sentirse apretado. Recomendadisimo este restaurante, pedimos una para llevar para mi cuñado y le encantó.



