Este restaurante tiene dos áreas, lastimosamente el día de hoy decidimos venir por postres en la terraza. El olor es insoportable, las mesas estaban sucias y los perros de los demás clientes estaban sueltos haciendo sus necesidades por todas parte. (Ojo! Soy Pet friendly). La atención fue ok! Pero los postres que pedimos estaban impecables, muy ricos.




