Mala experiencia la última vez que fui. Fui con mi familia y cómo siempre, las pizzas estaba deliciosas. Yo pedí lasaña y aunque estaba muy buena demoraron muchísimo en servirla (esto después de decirnos que sólo quedaba una por lo que, mi mamá, que también quería, tuvo que pedir otra cosa) La atención de los mesoneros tampoco fue la mejor.
