Increíble experiencia! Mestizo reune un menu de autor orientado a destacar la gastronomía local de una forma creativa. Comenzamos con el más esperado, el cocodrilo rebozado glaseado con piquillos que fueron caramelizados con miel de caña. El sabor de lo pimientos piquillos estaba sensacional. Muy balanceado en su tono dulce sin llegar a empalagar. Mi segundo favorito fue la ropa vieja de cordero. Delicioso, cero grasoso. Como base, un tamal de olla que me enamoró (soy una adicta al tamal de olla). La coctelería no se queda atrás. La mixóloga que nos atendió, Annie, solo nos dijo "Dime qué te gusta y yo te lo preparo". 💕 Y atinó perfecto con todas las solicitudes. El ambiente es delicioso, muero por ir de dia porque estuve leyendo que el brunch es increíble. Definitivo, regreso.




