Que pena que este restaurante tan lindo y tan bien ubicado sea tan malo. La comida demoró horas en llegar, la bebida la trajeron cuando ya había terminado de comer, los platos son sumamente costosos versus la proporción servida y la calidad, no me pareció para nada buena, además pedimos una picada mixta de mariscos que según era para 3 personas y el tamaño era realmente absurdo, alcanzaba para una cuando mucho, la salonera nos trato súper mal y además tuvimos que recoger nuestra propia mesa POR PETICIÓN DE ELLA MISMA. Fuimos un grupo de 17 personas todos pedimos cosas diferentes y la verdad nadie salió contento con nada. Que pena. Deberían mejorar y cambiar el servicio porque realmente es pésimo. Tienen todo el potencial pero no lo aprovechan. Lo único que me agradó fue el local. Ni que me regalen la comida vuelvo.
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