Fui el 28 de noviembre, dia libre, no si por ser la fecha el que nos atendio estaba como si no quisiera trabajar, muy raro en este lugar, el dueño como siempre amable, pedimos lasagna y los ñochi excelente como siempre, yo no me creo un conocedor de la comida italiana, aunque por mis venas pasa 80% de sangre italiana pero puedo decir que la comida siempre esta como debe ser, sigan asi.
