Hoy gracias a la cocina china del Lung Fung y gracias también a la refinada y detallista atención del director de mesa el amigo Dionisio Chin y a la maestría excepcional del chef Luis-Le hemos aprendido en vivo una verdadera lección de arte gastronómico de elevada calidad gustativa. Una experiencia que nuestro grupo de los sábados reitera a menudo hasta transformarla en una gran tradición histórica y fundamental para nosotros. Seguiremos regresando al fabuloso oriente culinario del Lung Fung.
