Fui el domingo a disfrutar del desayuno chino que me encanta! El restaurante estaba super lleno y a diferencia de otros sitios de Dim Sum, aquí tienes que pedir tu comida estilo Buffett, pagar y entonces buscar dónde sentarse. Esto es un poco incómodo porque el restaurante está llenisimo y no hay suficientes puestos. La comida, nada del otro mundo, no hubo nada que me pareciera super rico. Pedimos costillitas, siu Mai, hampao, etc. El té de jazmín más aguado que lo usual y la atención del personal nula y con malas caras. Positivo es que te venden panes y dulces de la ibakery 888, que son super deliciosos!!! La verdad no muero de ganas de regresar.
