Fuimos un grupo de amigos el Sábado Santo, estaba prácticamente lleno. Atención rápida y atenta. Pedimos 4 cubetazos, y sangrías. De comer queríamos búfalo wings pero no habían en el momento a si que terminamos pidiendo brochetas de pollo que tenían buen sabor y una orden de patacones. La cuenta salió considerablemente alta y el mismo dueño nos regaló un cubetazo. Excelente atención y alegria que el le transmite a su personal deja muchas cosas buenas que decir.
