Una buena sorpresa. No conocíamos el lugar pero valió la pena. El ambiente muy relajado y rústico, pero agradable al aire libre con la brisa del verano. Tienen música rock en vivo pero más tarde, un excelente complemento a la comida y cervezas artesanales. La atención es de lo mejor que he recibido recientemente. Pedimos la hamburguesa La Fábrica con extra aguacate muy rica y las alitas riquisimas. Recomendado 100%.


