La primera vez fue sensacional, la segunda vez había bajado de calidad pero todavía bastante bueno, la 3ra bajando y anoche fue la peor. La comida sabrosa pero fría, no había vino blanco por copas, el frío era casi invernal, la atención buena pero jamás como la primera vez. El cocktail ni se parece en presentación ni en calidad a los de antes. Lo mejor: el sitio, la música y el servicio de Valet Parking. Ojalá retome su calidad original.
