Me lo habian recomendado y la primera vez que fui estuve dando vueltas pues no podía encontrarlo. Jamás pense que esa seria la fachada y cuando lo encontré estaba cerrado a las 3:30pm! La fachada no invita a entrar, parece la puerta trasera del restaurante. Una vez adentro el ambiente y la decoración deja mucho que desear. Pedimos de entrada el hummus que estaba regular y un ceviche. No tenia nada de especial. Mi amiga pidio una pasta (demasiado cocida, casi pure) en salsa roja y yo unos satay de pollo. Hacia falta sabor. Hay platos de todas partes del mundo pero a mi parecer no estan bien logrados. Se debe tener un amplio conocimiento culinario para lograr un buen resultado.
