Es quizá el peor servicio de todos en Panamà. He ido muchas veces por mi descuento con royal card pues sale a buen precio el bufet. Parece muchas veces que hay que rogar para que te sirvan. Generalmente hay buena variedad pero la comida no es exquisita. Está, en general ok nada más. El brunch dominical no es malo pero se llena y el servicio se pone aún peor. Tienes que rogar para que te traigan la bebida. Si no tuviera el descuento royal card no comería ahí nunca.
