Una buena variedad en el menú, comidas frescas con porciones decentes. Las samosas de todas clases, cordero rogan josh, pollo tikka masala estaban espectaculares. Los pancitos naan eran frescos. Si les gusta y piden los platos picantes, siempre sugiero pedir el pan, arroz y lassi para acompañar lo cual ayuda disminuir el picante entre diferentes platos. El postre de zanahoria (Halwa) me encanto, y probé un helado que era bastante rico aunque la porción era un poco chico para compartir. El ambiente es muy bonito, tradicional, y muy personal ya que no es un restaurante inmenso y el mesero fue bien atento. Es recomendable ir con un grupo de amigos y pedir una variedad de platos para familiarizarse con los diferentes sabores, es todo una experiencia. Todos deberían ir por lo menos una vez si no conocen la comida hindú.
