No fue la mejor experiencia que tuvimos desde que llegamos. Las mesas todas estaban sucias, nos tuvimos que sentar en la que estaba en "condiciones" aceptables. El Mesonero vio cuando llegamos y tardó bastante en llegar a limpiarla para luego tomar el pedido. Lo agradable fue por lo menos, cuando llegó los churros y demás! Bastante rico todo pero una lástima que el servicio nos dañara la noche.



