Siete mares es un restaurante que ha cambiado su apariencia muchas veces. El restaurante ofrece una gran cantidad de estacionamientos y en su interior varios ambientes diferentes. La única queja que tengo del ambiente son los muebles que se sienten muy anticuados con el ambiente, sin mencionar lo incómodas que son. Lo mejor que ofrece el restaurante como indica su nombre son los mariscos. Mi recomendación: corvina con salsa de camarones. No soy muy de postres pero si puedo recomendar el pie de limón con sabor casero. Este es un lugar de familia para ir después de algún compromiso social.
