Cómo suele pasar los días domingos, después de algo de ejercicio y paseo con la familia, quieres ir por una buena comida y ambiente tranquilo. Para sorpresa mía, llegando al restaurante me recibe una joven con buen aspecto preguntándome por mi reserva la cual confirme de inmediato, dos adultos y dos nińos, acto seguido me dice en tono algo despectivo, no puede entrar con gorra (reiteró, domingo, día relax, en fin), este suceso estuvo a punto de que desistiera de entrar al lugar, pero por la hambre que llevábamos me tocó quitarme mi gorra...la comida excelente, el cochinillo como hace mucho no probaba en Panamá, la entrańa muy buena, el rissoto de mi esposa perfecto, las entradas bien, los dumpling. Pork belly de 10, lo único extrańo respecto a la comida fue que venden papas fritas, pero el ketchup no está autorizado???, aquí me perdí. Todo el ambiente adentro mejoró, meseros atentos, buen volumen y elección de música, el Golden Spritz, fabuloso, porciones en todos los platos muy buenas....lo único que deben mejor es el personal de la entrada, que al parecer no sabe qué los domingos se rompe con la regla de etiqueta.
