La terraza de este restaurant es muy linda y la brisa que se recibe muy sabrosa. La atención muy esmerada y todos incluyendo los de la cocina te sonríen. La comida estuvo bien, pero las porciones son muy pequeñas y el costo de los platos es elevado. Pedimos una tabla ibérica, la corvina que el acompañante traía solo 4 rábanos rebanados! Todo rico pero pequeño.
