fui a este restaurante por recomendación de algunas amistades, por su ubicación y estilo hacen que este restaurante sea fresco, orgánico y con un sabor a fiesta. fue difícil encontrar mesa pues el lugar estaba lleno y cuando por fin nos asignaron una mesa ya estaba con mucha hambre, pedí como entrada un ceviche panameño estaba riquísimo ya con esto fue suficiente para convencerme de que tenia que regresar nuevamente al lugar. pedí como plato fuerte una corvina en salsa de maracuya, en mi vida había probado una combinación como tal mis pupilas se achicaron y mis papilas gustativas me lo agradecieron. este es el tipo de restaurantes que te hacen saber que aun hay un mundo de sabores por descubrir sin tener que salir del pais.
