El servicio fue regular. El ambiente estab bien, casi bueno, con una decoración simple, y hay muy pocas mesas. La comida, un chicken tika masala, grado 3 de picante, pollo no muy tierno y un poco seco, pero estaba bien, acompañado de arroz basmati para suavizar el picante. Los langostinos jheenga channawala grado 2 de picante, estaba rico y con los garbanzos con que vienen se sentían casi dulce. El arroz basmati no esta incluido se pide como un adicional. La experiencia no fue nada excepcional, y lo recomendaría solo porque no hay otro lugar de comida en hindú en Panamá.
