Fuimos por aniversario, y me encantó lo bien decorado que está, su comida es muy rica pero porciones extremadamente pequeñas, hablo de las entradas. La entraña estaba perfecta, el cordero muy rico acompañado del puré de camote, recomendado! Precio - Calidad acorde, y para cerrar con broche un crema brûlée que estaba delicioso!


