Las porciones de los platos son enormes, la comida en si no muy buena pero por lo menos pasable. La atención muy amable y tratan de ser lo más rápidos posible pero la comida demoró un poco en llegar a la mesa. El ambiente adentro es un poco pequeño y afuera en la terraza peligroso y estresante si vas con niños y te sientan afuera, deberían poner un poco más de seguridad.




