Este sitio es sencillamente adorable en todo: comida, servicio y ambiente. Es un restaurante en el que siempre aciertas pidas lo que pidas. La corvina sobre puré de coliflor al horno es espectacular ! Tienen de entrada un pastel abierto de vegetales sobre torta de maíz que es una delicia. El pollo asadito con verduras es increíble y los patacones están a otro nivel. De verdad merece la pena ir, da igual que sea mediodía o cena o incluso desayunar un domingo tienen un ambiente perfecto que se adapta a cualquier hora. No te cansarás nunca de ir.




