Saril a diferencia de otros restaurantes de Hotel, no solo tiene un alto standard de comida con materia prima de primera (se nota en las texturas y sabor), sino que mantiene la calidad en el tiempo, que es lo más complicado en un restaurante. La carta es completamente nueva y sus platos, con base en la cocina vernacular panameña, fusionan sabores de todo el mundo, generando agradables y refrescantes sensaciones en el paladar. Es muy difícil recomendar una entrada o un plato fuerte porque cada uno es una obra de arte por sí mismo. Felicidades al chef Victor González y a todo su equipo! Muy recomendado tanto en cenas como almuerzos.




