Toda una experiencia para aquellos que les guste la carne, todo el restaurante está ambientado tipo "Western" los meseros vestidos como típicos vaqueros. El menú es sencillo y explica claramente cada plato. Pedimos una picaña y una ensalada, ambas deliciosas y a buen precio, bastante competitivo. Además puedes comprar carne, chorizos, etc para preparar en casa. Me gustó mucho la experiencia.
