El secreto más dulce de San Francisco, gran variedad de dulces muy frescos. El croissant de chocolate es un espectáculo, muy bueno el pie de limón y los cachitos de jamón y queso fenomenales con gran cantidad de jamón. El Capuccino en su punto. En estos días de fiestas pareciera que estuvieron un poco cortos de personal y el servicio no fue tan rápido, pero vale la pena la espera.


