Fuimos a cenar con amigos y Trescallini no defrauda a traves de los años se mantiene como un restaurante con un servicio excelente buena comida y un ambiente relajado, intimo y con una justa dosis de elegancia sin exagerar. Probamos el involtini de berejenas, altamente recomendado. Corvina mediterranea con su guarnicion de rissoto, estaba cremoso las raciones son apropiadas.

