Un sitio pequeño y algo escondido en el Casco Antiguo, Calicanto no tiene nada que envidiar a otros sitios italianos que he visitado en Panamá. El ambiente es muy agradable y el servicio eficiente en lo posible, ya que sólo había una chica trabajando con el restaurante lleno. La comida estuvo fantástica. Ordenamos spaghetti alla carbonara y cannelloni bolognesi y ambos platos estaban deliciosos. Definitivamente regresaré y lo recomiendo!
