Fui a una cena de cumpleaños que me avisaron de última hora, y ese día me sentía mal,gripe. Probé solo el caldo de pollo y me pareció estupendo, al día siguiente amanecí sin molestia alguna, mínimo fue medicina. El menú sonaba muy tentador, es un hecho que lo visitaré nuevamente, enfocado en carnes rojas. Muy buena atención y ambiente. No tuve problema alguno en conseguir parking.
