La ubicación no es muy conveniente, para llegar en carro ya que esta justo en toda la entrada del Casco Antiguo, sin estacionamientos cerca, lo que lo hace incomodo para ir en carro ya que el servicio de valet parking del lugar es malo. La decoración y ambiente es muy agradable y de buen gusto, conservando un poco de ese encanto colonial que caracteriza a los locales del área. El menú es bastante variado, y entiendo que las carnes y la parrilla son muy ricas, lastima me enteré tarde ya que pedi otro platillo que estaba bien, pero poco memorable al paladar. El servicio es bueno, y la relación calidad precio es bastante justa para los comensales, y que buscan una opción diferente para una velada agradable.



