El lugar se ha quedado pequeño para la cantidad de personas que lo frecuentan. Pedimos 3 postres: brownie, redvelvet cookie y un dulce de Oreo. Los 3 estaban muy buenos, el último, al ser el menos dulce, fue mi favorito. Adicional pedí la empanada de pollo buffalo y quedé encantada, el pollo tiene el gusto sin ser tan picante, y la masa es amor puro. Vale cada centavo!


