La verdad es que no es nada especial. Fuimos en hora del almuerzo. Habían unas 8 mesas ocupadas y el personal casi que inexistente. Sentí que me hacían un favor. En cuanto a la comida: si voy a pagar lo que cuesta cada plato, espero que sea bueno y la verdad es que fue muy deficiente. Dejé la mitad de mi plato porque aparte de malo no sabía a nada. Yo pedí unos camarones a la criolla acompañados de arroz. No sabía a nada. Pedí limón a ver si mejoraba un poquito y fue peor. El ceviche, mejor lo compro en el supermercado. Deberían tener las cosas mas frescas. La verdad es que no es como lo recordaba hace unos años atrás y se les subió la fama a la cabeza. Malísima calidad y precios exagerados como si fuera un restaurante fino. Decepcionante.
